Empecemos definiendo algunos conceptos. El rendimiento potencial es el techo que puede alcanzar un cultivo bien manejado al que no le falta agua ni nutrientes, ni lo afectan plagas, malezas o enfermedades. Sin acceso a riego, sin embargo, el verdadero techo lo marca el potencial en secano, que depende de las lluvias –casi siempre erráticas– y de la capacidad del suelo de almacenar agua y entregársela al cultivo. Este potencial no es fijo, sino que varía fuertemente entre años y sitios.