Los cofrades, como los futbolistas, cierran temporada al llegar el mes de junio. El tiempo sacramental es, prácticamente, el final de la temporada “alta” cofrade. Ahora las conversaciones se trasladan a la playa, al chiringuito o al campo. Todo se vuelve más relajado, más pausado. La discusión, acelerada tras la Semana Santa, se vuelve más distendida y muchas veces lo que antes era blanco o negro adopta tonos grises.