La propiedad ya incorpora algunos elementos estructurales difíciles de replicar en cualquier otro edificio del mundo: un ascensor privado exclusivo, una piscina interior, doce cocheras y acceso independiente dentro del complejo residencial. A eso se suman todos los servicios del Burj Khalifa, entre ellos gimnasio, spa, piscina, salón para residentes, espacios de reuniones y seguridad permanente.