José Rojas / joserojastrejo68@gmail.com “La gente esperaba que Pablo a ser picado por la serpiente, se hinchara o cayera muerto de repente, pero después de esperar un buen rato y de ver que nada extraño le sucedía, cambiaron de parecer y decían que era un dios. (Hechos 28:6)” ¿No es eso tan humano? A los ojos de los habitantes del pueblo, Pablo pasa de ser tal vez un asesino a un dios, todo en apenas unos minutos. También puede ocurrir a la inversa.