Hasta el momento, el mercado laboral parece inmune a la evolución de los costes laborales y no pierde dinamismo en Extremadura. La región encara el verano con su mayor cifra de afiliados en alta laboral para un mes de mayo y el menor número de parados desde hace tres décadas. Pese a ello, la patronal advierte de que el constante incremento del salario mínimo y las cotizaciones sociales complican cada vez más las contrataciones.