español El siglo XXI redefine el arte de la guerra mediante el empleo masivo de tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA) y la robótica, que impactan especialmente en los dominios virtual y cognitivo. Este cambio sugiere el advenimiento de una revolución militar que desembocará en una nueva generación de la guerra. Las actividades cognitivas priorizan la manipulación de percepciones y narrativas, mientras que las virtuales aceleran el combate más allá de la capacidad humana.