La vuelta del rocanrol se siente, paradójicamente, como una renovación en la música argentina. Si el llamado “rock barrial” fue, durante los años noventa y con nervio stone, la expresión reaccionaria de la juventud de la clase trabajadora al neoliberalismo y a un contexto social que los dejaba al margen del sistema, actualmente es la herramienta que muchos encontraron para dialogar con su tiempo y su gente.