Estos ejercicios, que se han desarrollado entre el 13 y 20 de junio en las bases Jaime I de Bétera y en la General Almirante de Marines, pretenden integrar y compatibilizar los procedimientos de las policías militares de los países de la OTAN en las cinco misiones que se asignan a este cuerpo. Los participantes se enfrentan a situaciones críticas, inesperadas y muy realistas planificadas para mejorar su capacidad de reacción.