El Banco de España señaló ayer a la vivienda como uno de los principales "desafíos estructurales de la economía española", e instó a las diferentes administraciones públicas a actuar coordinadamente para encarar el mayor problema socieconómico de nuestros días. El país, calcula, padece un déficit de 750.000 viviendas, lo que ha disparado el precio de compraventas y alquileres.