Este parque nacional, entre sus cumbres de más de 3.000 metros, esconde bosques centenarios, ríos de aguas cristalinas y más de 200 lagos de origen glaciar. Sin duda, una combinación ideal para cualquier amante de la naturaleza y el senderismo. Son precisamente estos lagos los que hacen de este rincón del Pirineo un lugar tan conocido. Formados durante las glaciaciones a lo largo de los años, salpican las montañas con sus aguas transparentes.