Recordarán la frase de Carmen Calvo, cuando era ministra de Cultura con Rodríguez Zapatero, el –dicen– enriquecido y pluripropietario ex presidente de Gobierno, aparente mediador de rescates aeronáuticos y lobista de repúblicas conocidas por su denuedo democrático y abnegada prosecución de los derechos humanos, Venezuela, China y tal.