El oro ha perdido un 25% de su valor en lo que llevamos de 2026 y ya cotiza por debajo de los 4.000 dólares la onza. Cuanto más se acerca la paz entre Irán y Estados Unidos, más lejos queda el metal precioso como activo refugio. Este cambio de tendencia no es aislado. Responde a un reajuste global de expectativas macroeconómicas, especialmente en Estados Unidos, donde la política monetaria de la Reserva Federal continúa condicionando el comportamiento de los mercados.