Mourinho, Klopp, Haaland y el Papa. No faltó ningún nombre por asomar en la campaña electoral del Real Madrid. Después de 20 años sin comicios, las últimas dos semanas fueron un bombardeo continuo de balones a la olla, o a las urnas, de Florentino Pérez y Enrique Riquelme en busca del voto del socio. Cada uno, con lo suyo, o con lo que entendió que le faltaba al otro.