Durante siglos, el río Éufrates ha estado rodeado de misterio, tanto por su importancia histórica como por su presencia en relatos ancestrales que lo vinculan con el origen de la civilización. Hoy, la ciencia moderna empieza a descifrar su verdadera historia geológica. Un nuevo estudio combina tecnología satelital, análisis de sedimentos y datos sísmicos para reconstruir su evolución a lo largo de millones de años, revelando un pasado mucho más complejo de lo imaginado.