Les vocean en la calle, se disputan el número de inscritos, luchan por la atención de hasta el último nazareno. Si tiran más por lo espiritual y las cosas de Dios, los cofrades irán a los cursos de la Delegación de Hermandades de la diócesis; si precisan más de gestión y de las cosas del césar, a la escuela simultánea que la Agrupación ha hecho junto a la Diputación. Si una pasa de los cien, la otra dice que roza los 200 y ambas salen a buscar como los relaciones públicas de las discotecas.