Hace un año, la vida de Federico y Mary de Dinamarca daba un giro radical. De forma inesperada, la reina Margarita abdicó a favor de su primogénito y su esposa, que el pasado enero fueron proclamados los nuevos monarcas del país. Desde entonces, la pareja ha llevado a cabo sus compromisos y deberes reales con entereza y habilidad, a la vez que continuaban cuidando de su familia. No obstante, los reyes han recibido muchas críticas por parte de medios y ciudadanos daneses.