Los trinitarios pierden el control de la guerra El cuartelazo del 9 de junio de 1844 dio a los trinitarios, bajo la dirección de Juan Pablo Duarte, el control momentáneo del poder y de la guerra. Apoyados por Ramón Matías Mella y José Joaquín Puello, desalojaron de la Junta a los partidarios del protectorado extranjero, apartando a figuras como Tomás Bobadilla, Buenaventura Báez y el propio Pedro Santana.