Las brasas volvieron a arder como cada 6 de febrero en Andavías. La fiesta de Santa Águeda sitúa en este pueblo una de las celebraciones más genuinas gracias al salto del piorno. Una ceremonia de fuego, purificadora, protagonizada por las 24 mujeres que este año renuevan un empoderamiento que sigue siendo una conquista al abrigo de la mártir de Catania.