«Quería ser solo un Papa espiritual, pero le han empujado a ser Papa político», asegura un colaborador muy cercano Ante tanta crispación política, judicial, policial y mediática que acorrala a Pedro Sánchez, quizás el presidente debería pedir urgentemente una visita a España del Papa León XIV, para distraer al personal. Y contratar, además, una docena de conciertos del portorriqueño Bad Bunny, uno que enfurece a Donald Trump por hablar en español.