Aranbarri no llega a Ipurua como un desconocido. Al contrario. Su trayectoria está estrechamente ligada al Eibar desde hace una década. En 2016 se incorporó a la estructura del fútbol base y, desde entonces, fue superando cada una de las etapas del organigrama deportivo. Dirigió equipos cadetes, pasó por el Juvenil de División de Honor y, posteriormente, asumió la responsabilidad del CD Vitoria, el filial azulgrana.