Es una de las consecuencias que han trasladado los agricultores a la Junta de Andalucía y que explica José Carlos Domínguez Fernández, propietario de Agrodiel, una explotación agrícola en Gibraleón, en el entorno del río Odiel. Más allá de los daños que las llamas provocaron en su explotación, en estos días se está encontrando -él, y muchos más como él- con otra consecuencia del devastador incendio.