“Para mí Córdoba es una asignatura pendiente porque hay cientos de desaparecidos. Hemos podido identificar muy poco porque las fosas no se habían encontrado. Córdoba merecía tener al menos unos hallazgos que permitieran devolverle a tantas familias que nunca habían encontrado a su ser desaparecido, la restitución aunque sea de un elemento simbólico”, dice Carlos Vullo, director del Laboratorio de Genética del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf).