La medida delega en algoritmos privados la revisión automática de chats no encriptados. El rechazo obtuvo 314 votos frente a 276, pero la falta de mayoría absoluta activó la prórroga. A pesar de recibir más votos en contra que a favor, Bruselas dio luz verde a una norma que obliga al escaneo de mensajes y expone las transacciones financieras privadas en el ecosistema digital.