La bebé necesitaba un lugar donde quedarse. Así que, en las frenéticas horas antes de que los agentes se llevaran a sus padres a detención migratoria, su mamá recurrió al pastor y a su esposa. Mientras las patrullas esperaban afuera de la casa móvil de la familia en Lakeland, Florida, ella les dio un curso exprés de cómo cuidar a la pequeña de 4 meses. Briany, con sus cachetes regordetes y su abundante cabello oscuro, usualmente no era tan inquieta.