De todas las vidas que han pasado por La Romareda, pocas han estado tan literalmente dentro del estadio como la de Felipe González y Segunda Vergara: ambos vivieron, junto a sus cuatro hijos, en un piso situado en la esquina noreste del estadio, que este domingo vivirá su último partido antes de su demolición en verano. Durante casi 35 años, entre 1989 y 2014, el hogar de la familia González Vergara fue uno de los más singulares de la ciudad.