La historia viva del socialismo español se enfrenta esta semana a su examen más difícil. A lo largo del jueves y el viernes, José Luis Rodríguez Zapatero declara en la Audiencia Nacional. No lo hace solo el primer expresidente del Gobierno imputado de la democracia, sino una figura reverencial en el PSOE. Un político celestial, perdonado por su gestión de la crisis económica gracias a su herencia de derechos sociales, que ha sido un puntal para Pedro Sánchez.