El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha avalado a España por ordenar el ingreso hospitalario obligatorio de una embarazada que quería dar a luz en casa, después de que los médicos alertaran de un riesgo grave para el feto. La Sala ha concluido, por seis votos contra uno, que la decisión judicial no vulneró el derecho al respeto de la vida privada y familiar de la demandante, protegido por el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.