El sindicato CSIF Aragón denuncia un aumento del 12% en agresiones a profesionales sanitarios, con 887 casos el año pasado. Tras incidentes en centros de salud de Gallur y María de Huerva, CSIF reclama medidas urgentes: videoporteros, control de acceso y vigilancia física, pues los centros carecen de seguridad. Los profesionales trabajan con miedo. El SALUD alega dificultades para contratar vigilantes, algo que CSIF desmiente. En Caspe, un joven de 27 años fallece tras una reyerta entre temporeros.