La conmemoración del 28 de junio tiene su origen en los disturbios de Stonewall, ocurridos en Nueva York en 1969, cuando la comunidad LGTBI se levantó frente a décadas de persecución, discriminación y violencia institucional. Aquellos acontecimientos marcaron el inicio del movimiento moderno por los derechos del colectivo y convirtieron esta fecha en un símbolo internacional de libertad, dignidad y justicia social.