El acuerdo comercial de América del Norte murió desde que Donald Trump ordenó a su secretario de Comercio, Howard Lutnick, activar el capítulo 232 de la Ley de Expansión Comercial para establecer aranceles a todo el mundo y en particular a sus socios canadienses y mexicanos por razones de “seguridad nacional”, que no son otros que sus políticas de reindustrialización, el enfrentar la creciente competencia de China en industrias clave y frenar el tráfico de drogas de los cárteles definidos...