La forma en que vemos nuestro cuerpo no depende solo de factores personales o de los ideales de belleza, sino también del entorno que nos rodea, y de acuerdo con la ciencia, las amistades pueden influir positiva o negativamente en nuestra percepción corporal y autoestima. La psicología asegura que las conversaciones, comentarios y actitudes dentro de un grupo de amigas pueden convertirse en una especie de espejo en el que las personas construyen la imagen que tienen de sí mismas.