6 de julio de 2026 a las 21:40 Lloro tu muerte, Manolo, nuestra muerte, nosotros que nos asomamos a tanta vida. Cuando fallece un buen amigo, una parte de nosotros también se va. Pienso en Antonio, en Pepe, en Ismael. La tristeza implica un desasosiego que te impide hacer ninguna otra cosa. Me levanto de la mesa, imposible leer, apago la radio, qué te importarán ya a ti las noticias del mundo. Pongo música en tu honor. Suena el jazz más triste de Chet Baker, “Tenderly”, por ejemplo.