Entre las muchas historias de la final de Copa que están dando la vuelta al mundo está la de Iñigo, un padre de familia que cedió su entrada a su hija, para que animara a la Real en el fondo de La Cartuja junto a su madre. “Bueno, al final me he quedado fuera”, responde al reportero de El Chiringuito que se lo encuentra ante los accesos A, B y C del estadio sevillano. A él le reconoce que “tenía acceso al campo, pero bueno, ha venido mi hija también, que venía sin entrada.