Fregar los platos, planchar, limpiar el polvo o hacer las camas.... Solo con escuchar esta lista de tareas cualquiera se siente cansado de forma inmediata. En un mundo en el que la tecnología está pensada, en parte, para hacernos más fáciles y rápidas nuestras obligaciones, quehaceres tan tediosos como los relativos a las labores del hogar parecen una prioridad en las cosas que lograr automatizar. Y puede ser que el procese técnico no sea la parte complicada.