Hay cocinas que, con el paso de los años, acaban transmitiendo una sensación de oscuridad y falta de vida. Sin necesidad de modificar la distribución, un buen proyecto de renovación puede conseguir que un espacio anticuado se convierta en una estancia mucho más luminosa, acogedora y adaptada a las necesidades actuales. Este espectacular antes y después lleva la firma de la la decoradora Ana Lorenzana, especialista en transformar cocinas y baños sin recurrir a obras complicadas.