Fue el 26 de agosto de 2025 en plena noche. La Policía Local acordonó la zona. Por la mañana se comprobó que parte del relleno de la muralla, un tramo que no es antiguo según indicaron los responsables municipales, se había venido abajo. El Consistorio pacense aseguró que era relleno de los años ochenta y que no se trataba de un incidente grave, pero la asociación Amigos de Badajoz mantuvo que en la zona habían aparecido humedades antes del desprendimiento.