El fondo oficial del Consejo de Paz de Donald Trump está vacío y la organización se encuentra atrapada en un limbo legal y político que frenó los proyectos para reconstruir la Franja de Gaza. El presidente de los Estados Unidos describió al consejo —que solicitó cuotas de “membresía vitalicia” de u$s 1.000 millones a líderes mundiales— como una de las organizaciones internacionales “más trascendentales” creadas.