El objeto mismo de la acción moral se ha relativizado El objeto mismo de la acción moral se ha relativizado. Difícilmente podría haber sido otro el desenlace de una época absorbida por el entretenimiento. Como explicaría Baudrillard, el orden de lo factual ha terminado por confundirse con dispositivos de simulación que ya no representan lo verdadero, sino que pretenden sustituirlo.