En una sesión larga es completamente normal que el maquillaje de tu modelo no luzca perfecto todo el rato. Y ya ni hablar de fotografías en eventos sociales, donde el maquillaje todavía está expuesto a más complicaciones: sudor, llantos (de alegría claro), restregones con las manos, beber y comer, etc. Todo esto hace que el resultado final de nuestros retratos no sea tan bonito como quisiéramos.