No es posible ser el director de una agencia de espionaje, en especial si se llama Mosad, si no tienes un pasado difícil. Los servicios secretos más temibles del mundo acaban de nombrar a un nuevo director, el general Roman Gofman, después de que el actual responsable de la oficina, David Barnea, cumpliera su plazo de cinco años al frente de su cargo.