Es un buen momento para el breoganismo. De los que se dan muy de tarde en tarde. Y por eso sus seguidores lo celebran como pocos, se muestran felices, disfrutan y además, lo que aún es más raro, se encuentran ya esperanzados e ilusionados ante el futuro. Sin acabar la temporada ya se mira para la siguiente, pero con una sonrisa, sin finalizar la actual ya hay quien desea que empiece la que viene. El tramo veraniego a lo mejor se hace especialmente largo este año.