Desde la organización, se recuerda que ser portador «es mucho más que cargar unas andas, y supone un gesto de fe, entrega amor, y la oportunidad de acompañar a la Virgen en su encuentro con el pueblo». La convocatoria está abierta tanto a quienes se incorporan por primera vez como a quienes cuentan con años de experiencia bajo las andas; el único requisito, subrayan, es la ilusión y el deseo de servir a la Virgen.