La política antimigratoria de Donald Trump empieza a dejar sus primeras víctimas. La decisión de suspender las citas para tramitar los permisos de residencia ha dejado a muchas personas en una situación límite. Muchos de ellos han quedado abandonados a su suerte en plena frontera. "Somos diez en la familia y vivimos en dos tiendas de campaña", explica Margarita, una migrante que, ante la incertidumbre, se ha visto obligada a acampar en el lado mexicano de esa frontera.