“El nuestro es un proyecto familiar y estábamos todos de acuerdo en que queríamos estar por acá, nos encanta esta zona, siento que sigue siendo barrio. Me gusta la gente, me gusta todo”, señala la chef Lucila Rodríguez, que abrió su restaurante Burdo en una icónica esquina de Colegiales, frente a la plaza San Miguel de Garicoits.