En momentos en los que el dolor parece silenciar la esperanza y la tierra misma se estremece bajo nuestros pies, la fe se convierte en nuestro refugio más firme. Este escrito nace de un profundo sentir compartido, una plegaria hecha palabra que busca unir el corazón de cada venezolano ante la adversidad. Nos acercamos con reverencia a nuestra venerada Madre de Coromoto, cuya imagen es escudo de nuestra patria, para recibir el consuelo de su hijo.