*Este artículo se publicó previamente en La Vanguardia. Con su reciente ataque a Irán, Trump ha demostrado una vez más sus intenciones belicistas y depredadoras, despreciando los contrapesos internos estadounidenses y a la comunidad internacional. El ataque a Irán no será una repetición de la captura de Maduro en Venezuela o de Irak en 2003: generará inestabilidad regional y una oleada de rechazo en el Sur Global, al que la Unión Europea debería unirse para defender la legalidad internacional.