La histórica cafetería Rívoli de la calle Uría ya tiene una nueva vida. El local, que cerró sus puertas en enero tras casi 70 años de actividad, reabrió convertido en Robi, la churrería que llega al centro de Oviedo y que ha cambiado de imagen el local: colores amarillos y azules una propuesta centrada en los churros, el chocolate y cafés especiales. La respuesta del público fue inmediata. "Estamos teniendo muy buena aceptación de la gente", explica Rosa Chacón, encargada del establecimiento.