Situado estratégicamente a pocos kilómetros del Aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, a las afueras de la capital de los Países Bajos, en Hoofddorp, se encuentra un auténtico centro de ingeniería celular y logística avanzada, que poco se parece a una fábrica farmacéutica tradicional. En esta planta de Kite, una empresa de Gilead, se fabrica la esperanza de miles de pacientes oncológicos de toda Europa.