Hace poco tiempo, el pasado 20 de abril, completé el maratón de Boston. ¡Y me encantó!, es uno de mis favoritos de todos los que he completado hasta ahora. Siempre había oído hablar de Boston como una carrera especial. Pero no es solo su historia. Es el contraste. Es esa sensación de empezar en un entorno casi remoto y avanzar, kilómetro a kilómetro, hasta terminar en el corazón de la ciudad, rodeada de gente que no deja de animarte. Ese paso de lo íntimo a lo colectivo fue un contraste interesante.