Este jueves comienza el Mundial de fútbol en Norteamérica. Un torneo sobre el que caerá un calor peligroso para los jugadores, pero también para los aficionados que acudan a los estadios. Un evento organizado por la FIFA cuyo patrocinio principal proviene de los petrodólares responsables del cambio climático detrás de esas temperaturas extremas. EE.UU.